Salimos callados, no hablamos desde que me lo preguntó.
Estaba triste, porque no sabía cómo reaccionar, ni siquiera me dio la mano como antes.
Se mostraba distante, como apagado.
Caminábamos por las calles iluminadas por las farolas... hasta sentarnos en un muro, cerca de la plaza donde habíamos quedado con Elsa. Llegábamos bastante pronto, se notaba que ya me quería perder de vista, supongo...para que no sea peor, cuando me vaya...
Sólo me miraba las manos, porque no tenía nada que hacer. Me había preparado para él, y...me ha rechazo tan rápido...sólo a durado una hora y algo...
Me puse de pies, en frente de él, y me armé de valor.
-No te he hecho nada para que no me hables, que yo sepa.
-No me dijiste que te ibas a ir tan pronto.
-No me lo has preguntado hasta ahora.
Se quedó callado, pensativo.
-Es cierto, tienes razón.
Seguía con la misma expresión en la cara, seguí sin saber reaccionar.
-Sería mejor que no nos volvamos a ver.
Me imaginé que diría algo así, o parecido.
-Si me hubiera quedado aquí los 3 meses...¿Qué? ¿No hubiera sido peor? Porque tú vives en una punta y yo en otra, nos hubiéramos cogido cariño, nos hubiéramos gustado más, etc, etc...
-Es mejor para los dos cortarlo ahora.
-¿Puedes ir desde aquí tu sólo a casa?
-Sí, claro.
Y al escuchar esas palabras me fui, me fui corriendo, con las lágrimas en los ojos, recorrían mis mejillas, y bajaban hasta mi barbilla...
Si hubiéramos seguido, hubiera sido peor, pero es que él iba a seguir conmigo...nos íbamos a seguir conociendo...y todo eso...pero todo esto ha sido un error, un puro error.
Me senté en el suelo, me apoyé en la pared. No podía dejar de llorar. No podía dejar de pensar en él. No...¡Se supone que él es el mayor! Será idiota...será...¡pufff!
Saqué el móvil, llamé a Elsa. No me cogía lo intenté varias veces más. Al final lo conseguí...
-Elsa...¿dónde estás?
-Pues, pues...en la playa.
-¿Cerca de la plaza donde...habíamos quedado?
-Bueno...más o menos, ¿Pues? ¿Ha pasado algo?
-Sí... pero te cuento luego.
Colgué. No sabía qué hacer.
Cogí mi ipod, y puse Linkin Park- Valentine's Day.
Me levanté del suelo, no sabía cómo afrontar ésto. No sabía a dónde ir. Casi ni conocía ésto.
Sonó mi móvil. No sabía quién era, pero aún así, cogí.
-¿Sí...?
-Por favor, no me cuelgues.
Era Joel...yo no quería hablar con él.
-Deberíamos hablar las cosas mejor. Por favor, me he equivocado. No quería, ni quiero hacerte daño, en serio. De verdad...
-El daño ya está hecho.
-¿Pero me dejarías hablar contigo? ¿En persona? Por aquí no...
No me había secado las lágrimas, aunque tampoco él me las vería.
-Bien. Voy a la plaza.
-Vale. Ahora nos vemos entonces.
Colgué, colgué de la misma. Me había hecho daño, y ahora quería arreglar lo que ya no se podía arreglar. Creía que ya estaba todo dicho, que no se podía hacer más.
Caminé por donde había venido. Tardé más tiempo. Llegué a la plaza, fui a donde le había dejado, allí estaba, de pies. Me acerqué hasta él.
Carraspeé.
-¿Sara?
-Sí.
-Te pido perdón, me he comportado como un completo idiota. No hace falta que me perdones, sólo quiero que lo sepas, que te pido perdón. Que ahora ya no sé lo que está bien, lo que debería hacer.
Estaba esperando a que respondiera, pero no lo hice.
-Me gustas Sara, no quiero perderte.
-Hasta hace un momento no era así...
-Sara, me he equivocado, ya te lo he dicho...
Estaba triste. Me había pedido perdón, pero... siempre tiene que haber un pero... y no sé cuál es.
Me eché a sus brazos, rodeando su cuello con mis brazos, y lloré en su hombro. Tocaba mi cabello consolándome.
-Yo tampoco quiero perderte...
Se sentó en el muro, y yo encima de él.
-Me gustas, me gustas muchísimo.
-Tú también a mí. Perdóname, por favor.
Le callé con un beso, para demostrarle que ya lo había hecho. Fue largo, con sentimientos revoloteando por en medio, intenso, y...extremadamente delicado.
