(acompañamiento con el capitulillo)
El viaje sólo duró
una hora y media.
Llegamos al chalet
donde veraneaban siempre.
Bajamos del coche
corriendo, para recoger las maletas, y llevarlas a ‘’nuestra habitación’’ comenzó a enseñarme el
chalet por dentro.
Subimos a la última habitación, denominada como ‘’la de arriba del todo’’, y dejamos las maletas.
-esto es enorme.- dije asombrada.
Elsa se rió.
-Ya, aunque enseguida te acostumbras. Ven, ahora te voy a enseñar
la piscina.
Bajamos las 32 escaleras, atravesamos la cocina, la terraza y
luego, giramos a la derecha.
Nos quedamos quietas.
Eran como las diez y media de la noche, y había muchísima gente
bañándose.
-Mira, el del bañador negro largo, es ciego.
Le miré fijamente.
-¡Pobrecito!- me quedé asombrada, y… triste.
-Pues sí maja, además es guapísimo.
-¡Eso parece!- dije sonriendo.
Se puso la toalla encima. Ya se iba.
-Vete, y preséntate.
-¿Qué?
-Sí, venga, no seas tonta, yo voy a saludar a la gente, mañana te
los presento.
-¡me da mucha vergüenza!
-¡me da igual, venga!
Elsa se fue corriendo, y yo me quedé petrificada, porque no sabía
qué hacer.
Pasó a mi lado, y le miré.
Fui detrás de él, para intentar hablar con él, pero se adelantó.
-¿Eres la amiga de Elsa?
-Em…sí…
-Así que ya habéis llegado.
-Sí…-¿todo el mundo nos esperaba o qué?
-No reconocía tus pasos. ¿Te lo ha contado verdad?
-Sí…
-no te preocupes, ya sienten bastante lástima por mí.
No dije nada, simplemente le seguí.
-Puedes ir a mi lado, no muerdo.
Le hice caso, y me puse a su
lado.
-Bueno querida acompañante, ¿cuántos años tienes?
-Eh…16.
-¡Qué jovenzuela! Yo 23…
-¿En serio? Parece que tienes 18, o así…
-Eso dicen, pero como yo nunca me he visto…-se rió- Bueno, ¿Quieres pasar y seguimos hablando?
Su chalet se parecía mucho al de Elsa. En la terraza había dos
hamacas blancas, en las que nos sentamos. También había una mesa enorme con
muchas sillas a su alrededor.
-¿No sería mejor que te cambiaras de ropa?
-¿Estoy feo así o qué?- se empezó a reír.- Tranquila, ya me voy a
cambiar. ¿Me esperas aquí?
-claro, sino tardas…-sonreí.
-Pues ahora vengo.