Abro la puerta del garaje. Esquivo el coche de mi madre, y cojo el bajo que está metido dentro de la funda. Después, salgo de éste, y me dirijo a casa de Antonio. Tengo que cojer el autobús, porque está algo lejos.
Pasando unas cuantas casas, sigo el camino que llega a la de él, y toco el timbre.
No se oye nada, así que vuelvo a tocar. Una y otra vez.
-¡Ya voy, ya voy! - Se oye la voz de Antonio de lejos.
Para fastidiarle un poco, y como sé que le cabrea, sigo tocando. De repente, se abre la puerta, y aparece con unos calzoncillos, y el cabello negro, largo todo despeinado...Su cara,realmente da miedo, parece que va a matar a alguien, concretamente... a mi.
-Mmm, hola...Antonio... Vaya, parece que te he despertado. -Digo casi riéndome.
-Sí, ves bien, sino, tendrías que ir a graduarte la vista...-Bosteza- Tengo ganas de estrangularte...menos mal que estoy zombie...que sino...no te librarías- Echándose a un lado- Pasa anda pasa.
-Menos mal que sigues con el mismo humor de siempre.
-No, no es humor.- Fulminándome con la mirada.
-Vale,vale.- Pasando por la sala, dejo el bajo, y entramos en la cocina.
-¿Quieres café?
-Sí. ¿Y cómo te ha ido? Hace tiempo que no nos vemos y tal...
-Ya, mucho. Desde que pasó éso...mal, muy mal la verdad...pero bueno, ahora estoy bien.
-Pues ya me alegro,sí.-Esbozo una pequeña sonrisa- ¿Y con el grupo? ¿Qué pasó?
-¿Qué va a pasar? Me retiré...No podía seguir allí...
-Te enbtiendo, es normal.
-No, no me entiendes.- Dice mirándome a los ojos con nostalgia.
-¿Qué te crees, que yo no lo pasé mal?
-Se te veía bien, nada fuera de lo común.- Dice en tono serio. Acercándose a la mesa, con dos tazas de café.
-Ya, claro...es igual, es parte del pasado.
-Sí, aunque...vah, nada, nada.
-No, dime.
-No, es igual. Fijo que no has venido a hablar de ésto...así que dejémoslo- DIce con una sonrisa.
-Mmm, está bien. He traido el bajo y tal...
-Ya,ya. Ya lo he visto. ¿Es el que...?
-Sí, ése es. ¿Luego quieres que toquemos?
-Sí, me parece bien. Porque no lo has traido por nada.
-No,.-Digo negando con la cabeza
Ahora, se le mucho mejor que hace unos meses. Estaba echo polvo. Las rupturas, siempre suelen ser dolorosas. Y te hacen cambiar los hábitos.
-Bueno pequeña Paula, ¿Qué tal te va?
-La verdad, es que...bien, bien. He...conocido a un chico.
-Guaai, bien.- COn una pequeñsa sonrisa.- Es normal eeh.
-No entiendo por qué...pero bueno. ¿Y tú, que haces?
-Pues...sinceramente....nada. Bueno, sí. Estoy ensayando, con la guitarra, e intentando mejorar la voz.
-¿ah sí? ¿Y eso?
-Porque me voy a apuntar a un concurso de música, y a ver si consigo unas peliyas, para hacer un viaje.
-Que chachi. ¿Y a dónde piensas ir?
-A California...Ya tengo un poco ahorrado, y a ver si gano...
-¡Qué bien! ¿A California? Mmm, ésto me hace sospechar...
-Normal...el viaje que íbamos a hacer...ya.. ¿querrías venir?
-¡Me encantaría! Pero, necesitaría...dinero...Mmm...
-Si gano en el concurso, o bueno, quedo segundo, me sobrará un poco de dinero...Así que...¡Preséntate!
-¿Estás loco?
-No. Pero tú tienes talento para la música. ¡Mira toda la gente que te sigue por internet!
-No..si ya lo sé. Pero...hace tiempo que no canto...desde...
-Ya, yo tampoco, hasta hace dos semanas. Venga, inténtalo, aún puedes, quedan dos semanas más.
-Vale, vale...está bien. No tengo otra... ¿Mmm, pero ensayaremos?
-Sí, claro. No estaría mal, como en los viejos tiempos.
-¡Genial!-Digo con una sonrisa. Y recordando esos días...
-¿Paula?
-Sí,sí. ¿Qué?
-Estabas como ida...¿estás bien? Tienes cara triste.
-Sí,sí. Estoy bien, sólo que...nada. -DIgo sonriendo, aparentando ser fuerte.- ¿Qué, ensayamos?
-Vale. Vámos al salón.
-Okei.
Nos levantamos, y vamos hacia allí.
-Espera, voy a por la guitarra.
-Vale.
Me siento en el sofá, y saco el bajo de la funda. Hace tanto tiempo que no lo toco...así que estará desafinado. Me pongo a ello. Cuando ya está, Antonio viene con su fender squier...azul...sin ningún rasguño. Está perfecta.
-Traigo, también la carpeta de las tablaturas, y todo.
-Oh, bien,bien.
-Aín...sigues teniendo...la pegatina esa...que te regalé.
-Sí...no me acordaba, pero tampoco la voy a quitar, así está perfecto.
-Ajá, sí. Mmm, ¿qué canción te apetece cantar?
-Pues...ésta...que está muy de moda de Train. La de ''Hey soul sister''.
-Oh, vale,vale. Está bien, tengo aquí los acordes.
-Bien. Aunque para el bajo no sirven, pero me la sé.
-Guai.
Nos ponemos a tocar, y empiezo a cantar, tengo que ensayar...la voz, pero tampoco la tengo tan mal. Aunque he perdido práctica, pero bueno.
Después de ésta seguimos tocando y cantando, más y más canciones. Él también, no tiene mal la voz. Ha mejorado mucho.
-Creo, que ya es hora de marchar.
-Sí, hemos tocado bastante, y ya tengo los dedos....-Me mira, y me río.- A ver si conseguimos ganar.
-A ver.- :D- Espero que sí, sino...igual, tengo que cuidar de algún niño.
-Espero que no. Luego te apunto al concuro.
-Vale. Gracias.
Me acompaña, hasta la puerta.
Bueno, a ver si te veo pronto, que me ha gustado volver a verte.
-A mí también. Te llamaré.
-Bien.
Me acerco a él, para darle dos besos, y éste, desliza sus labios sobre los míos. Me echo hacia atrás rápidamente, con cara asustada.
-Lo..lo siento...Paula...lo he echo sin querer. Ha...sido un error.
Silencio.
-Sí, ha sido un error. No...pasa nada.
Me marcho rápido de allí, caminando por la acera. SIn mirar a atrás. Cuando ha pasado eso, un fogonazo de recuerdos ha venido a mi mente.
Doblo la esquina, y me siento en el suelo. Acerco mis rodillas a la cara, y las rodeo con los brazos.
Empiezo a llorar, y a golpear el suelo con el punño, pensando: Por qué todo es tan difícil.
Me seco las lágrimas con la mano, y me levanto ajustándome la camiseta, y el bajo me lo pongo en la espalda como si fuera una mochila.
Ando despacio, como si fuera un alma en pena.
Voy hacia la orilla del mar, y me descalzo. Con cuidado meto los pies poco a poco en el agua, por si está fría.
Recuerdo todas las canciones que escuchábamos. Los momentos que pasamos juntos. Esas noches tumbados en la area contemplando las estrellas. Bailando bajo la lluvia...con la ropa empapada besándonos... T.T
Y ahora...vamos a hacer un viaje solos, y, a ensayar para el concurso. Parece que me gusta el dolor, y hacerme daño a mí misma...Tengo que ser fuerte, y afrontarlo...
Pero ahora, necesito estar sóla, y pensar.
Ha sido sin querer, nada más ¿no? Pues, ya está...Pero, creo que me ha gustado... y me asusta reconocerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario