Translate

miércoles, 10 de agosto de 2011

Encuentro ''Capítulo 8''

Ayer fue un día muy raro, pero especial. Volví con Antonio. Aún no me lo creo. ¡Es Flipante! Estoy…tan ilusionada…mi corazón vuelve a latir con fuerza. Al verle, al estar con él. Al besar sus labios, al mirarle a los ojos…
Quiero pasar el resto de mis días con él. Sólo con él. Mi mejor amigo…la mejor persona que ha existido. Todo, él es todo, y yo lo había perdido…lo había ignorado…por el bien de los dos…se supone. Ahora sé que nadie me lo va a quitar. Es mío, para mí. ¡Me lo pido!
Ayer, después de ducharme y vestirme, fui al cuarto, dónde Antonio me estaba esperando ansioso.
-¿He tardado mucho?
-Bueno…sí, un poquito, pero no pasa nada, ya estás aquí.-sonrisa perfecta ¬¬
-Lo siento.
Me siento en encima de la cama, donde se encuentra él. Le miro atenta, ha cambiado, sí, pero a mejor por supuesto. Aunque sea verano, está blanquito. Observo mi brazo y pongo cara de preocupación. ¡Yo también estoy blanca! ¡Qué horror!
-¿Qué pasa?-dice extrañado.
-¿Eh? Nada, nada…-digo sacudiendo la mano.
-Así que volvemos a estar juntos…
-Sí. Eso parece. ¿Eso querías no?
-Claro. Por supuesto.
Agacho la cabeza.
-Yo también-digo con timidez.
Me tumbo en la cama, apoyando la cabeza en la almohada, y con una mano sobre la tripa. Miro hacia arriba. Están las fotos que Antonio y yo nos sacamos hace muchísimo tiempo. Qué recuerdos…
-Mira.-señalo hacia el techo.
-Yo también las tengo, pero no en el techo pegadas-me mira.
-Yo no tengo espacio en la pared. ¿Pero, te acuerdas? Ahí fuimos al parque de atracciones.
-Sí, claro que me acuerdo-dice sonriendo- la primera vez que nos besamos…
Le miro sonriendo. Asiento la cabeza. Fue el día más especial de mi vida, la verdad.
Me levanto de la cama, y abro una caja, rebusco en ella, hasta encontrar lo que quería.
-Toma.
La mira, se la acerca a la cara. Luego, me mira, se levanta y me abraza.
-Fue el primero.
-Sí. La sacó Haret, nos pilló de improviso.
-Lo sé, me acuerdo.-comienza a reírse- Qué capuyo. Se supone que era un momento…¿Romántico, íntimo?
Asiento sonriendo.
-Te la regalo, no la tienes.
-No, pero no me la puedes regalar, es tuya.
Le señalo a una parte de la pared.
-Está bien, toda mía. La dejo aquí, luego me la llevo.
-Okei.
Nos quedemos callados. Qué vergüenza, se suponía que teníamos que hablar, pero no sé que preguntarle… o… ¿sólo era una escusa para que se quedara aquí conmigo?
Estoy de pies, mirando a la nada, pensativa. Él me observa curioso, sentado en la cama.
Abren la puerta. Nos sobresaltamos.
-Hey, Paula. Me voy, que he quedado.
Le miro con cara de idiota.
-¿Desde cuándo me ha importado lo que haces?
Me mira furioso.
-Ten cuidado con lo que dices niñata.
Me encojo de hombros, mientras da un portazo.
-¿Por qué le has hablado así?
-No sé. Es un imbécil.
-Es tu hermano.
-¿Y qué? Siempre está igual. A mí, los enfados no me duran cinco minutos como a él.
-Hum. Pues, te pido que delante de mí, no hables mal a tus hermanos.
Le miro extrañada.
-Mmm, de acuerdo.
-¿Nos vamos a dar una vuelta?
-Sí. Deja que coja una chaqueta.
Voy hacia el armario y cojo una chaqueta de color amarillo chillón.
-Esa me hace daño a la vista-dice riéndose.
-Ja, ja. Qué gracia.-digo irónicamente- Pues bien chula que es.
Sonríe no dice nada. Me la quito, y cojo otra, una negra simple.
-Ala, señorito. Esa.
-Mejor.
Salimos de casa, y cierro con llave.
-Oyes, ¿el chico ese que conociste?
-Qué.
-¿Estabas saliendo con él no? –dice tristemente.
-Mmm, sí… ¡Ostras, se me había olvidado! ¡Tengo que llamarle!- saco el móvil rápidamente. Me paro en mitad de la calle. Pienso. Ahora no, sería una tontería. Lo vuelvo a guardar.-Ya le llamaré.
-Vale, pero que no se te olvide.
-Sí…papá.
Son las ocho de la mañana. Estoy asomada en la ventana, viendo como caen pequeñas gotas de agua. Llueve, pero hace Sol. ¿Cómo puede ser tan grande, redondo… tan perfecto? Es hermoso.
Abro la ventana con cuidado de no hacer ruido. Antonio está durmiendo en la cama… Extiendo los brazos. Mis dedos se mojan, con cada gota que cae en ellos. Un escalofrío me recorre todo el cuerpo. Ahora tengo la carne de gallina, es gracioso.
Camino, hasta llegar a la cama. Me acerco a la cara de éste, y le doy un beso en la mejilla. Sonríe. ¡Qué sonrisa más bonita! Transmite una dulzura… oins :$
-Cariño…Me voy a la ducha...Tú duerme…-Digo susurrando en su oído.
-Vale princesa…
Volviéndole a besar, esta vez en la boca…camino hasta el baño, y me observo durante un rato en el espejo. Estoy blanca. Miro mi vientre plano de perfil, y… no lo tengo moreno, parezco un vampiro. Hum, le diré a Antonio que tenemos que ir a la playa.
Abro el grifo del agua caliente. Enciendo la radio, y sólo dan música comercial... Voy al cuarto otra vez, y cojo mi móvil, y vuelvo con cuidado. Le doy a Blink 182. Wasting time.
Meto un pie despacio, y luego el otro, hasta tumbarme en la bañera. Cierro los ojos, y pienso si he tomado la decisión correcta. Yo creo que sí, por encima de todo, pero me duele la historia que empecé con Daniel. Cae una lágrima tras otra.
Salgo de la bañera, del cuarto. Cojo la ropa y me la pongo. Abro la puerta con cuidado, y salgo en silencio.
Abandono la casa de Antonio. No sabe nada. No quiero asustarle, pero ahora no quiero hablar con él.
Marco el número de móvil de Dani.
Da señal, al cabo de unos segundos contesta.
-¿Paula?
-Sí, soy yo.
-Hola, ¿estás mejor?
-Hola…sí, sí… ¿podríamos quedar para hablar?
-Claro, claro. ¿Dónde?
-¿En el bar Ducatti?
-Mmm vale, ahí estaré. ¿Quedamos a las diez?
-Sí, voy para allá. Adioos.
-Un beso.
Estoy esperando al autobús. Cuando viene, paso la tarjeta, y escojo un asiento libre atrás del todo. Saco la libreta que llevo siempre en el bolso, y empiezo a dibujar. Pero…se me olvida algo. La música, música. Eso es lo que me falta. Busco el ipod, lo enciendo, y pongo californication.  Ahora sí, empiezo a dibujar.
La señora que acaba de subir, se sienta al lado de mí. De vez en cuando, echa un vistazo, y yo, orgullosa, sigo a lo mío, como si fuera Picasso.
Ya tengo que bajar, es mi parada.
Me bajo enfrente de un bar, ando un poco y entro en el bar que he quedado. Me acerco a la barra.
-Hola. Querría un cola cao, con un croassant.
-Muy bien señorita.
Voy a una mesa vacía, y saco otra vez la libreta, y sigo dibujando. Después de diez minutos, llega Daniel. Me ve, y se sienta conmigo.
-Buenos días Paula…siento llegar tarde.
-Buenos días. Nada tranquilo, no pasa nada. ¿Quieres tomar algo, te voy a pedir?
-No, no. Ya pido yo.- Sonríe.
Se levanta, y va a donde el camarero,  pide y vuelve.
Después de un ratillo, el camarero se acerca a la mesa, y nos sirve lo que hemos pedido.
-¿Qué tal?
-Bueno…bien, se puede decir.
-Mmm Más o menos…entonces.
-Sí… ¿Y tú, bien?
-Sí, aunque estoy un poco triste por lo que te pasó ayer.
-Sí bueno…eso, no te terminé de contar…
-Cierto. Sigue por favor.
-Pues no me acuerdo por dónde lo dejamos. Mmm, a ver…Te dije que estuve saliendo con mi mejor amigo…Bueno, hace meses que lo dejamos. No por su culpa…porque, joe, yo estaba muy enamorada de él…¿no? Y buff, es que no podía estar con él. Suena muy raro, pero…no podíamos estar juntos. No le dije porqué corté, pero prefiero que no lo sepa.
Eso por un lado.
Cuando cortamos, dejamos de hablarnos. Bueno, yo no le hablaba, porque estaba fatal, los dos. Alguna vez, nos vimos por la calle, pero hicimos como si nada. Fue horrible.
-Ya veo…-Dice rascándose la barbilla- Así que por eso estabas mal…Es normal. Ya siento a verme ido ayer.
-No pasa nada…-Mordiéndome los labios- Yo quería contarte algo…em, te dije que…estuve en su casa…ensayamos, y me dijo para apuntarme a un concurso de música, y acepté.
-Eso es genial.
-Sí…
-¿Qué pasa, no querías?
-Si, pero no es eso…
-¿Entonces?
-Cuando nos íbamos a despedir, me, me…
-Te besó. 
-Sí…
-Tranquila, me lo imaginaba.- Poniendo su  mano encima de la mía.
-Ya, pe, pe… pero.-Digo tartamudeando.- Ayer, vino a mi casa…después de irte tú…yo…em…pues…que… Esto es difícil de decir… porque tú y yo habíamos empezado una historia muy bonita…
-Ya…Paula… Tú me gustabas, bueno, y me sigues gustando…
-Y tú a mí, pero…
-Estás enamorado de él.
-Sí…
-Y cuando fue a tu casa… hablasteis.
-Sí…
-Habéis vuelto juntos.
-Em, sí…
-Entonces me voy, ya no tengo nada que hacer aquí.
-Daniel… no seas así…
-¿Que no sea cómo?
-Estás siendo muy borde…y me duele…aunque no lo parezca.
-Es que, tú y yo habíamos conectado.
-Ya…
-Me da rabia, me fastidia bastante.
-Normal, yo… Lo siento, de verdad… Seamos amigos, todo empezó así…
-No sé si es buena idea.
-Yo tampoco, pero no te quiero perder…
-Yo a ti tampoco.
Acercándose hacia mí, desliza su mano suave y delicada a mi cara…me besa en la boca y se va.

No hay comentarios:

Publicar un comentario